Imprimir esta página
Lunes, 23 Febrero 2015 12:10

ALGO SOBRE EDUCACIÓN EDICIÓN 556

Escrito por  Profr. J. Jesús González Mancilla.
Valora este artículo
(0 votos)

Comparte este Articulo

Submit to DeliciousSubmit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

El viernes 13 de febrero se realizó la llamada Etapa Municipal de los Juegos Magisteriales, en algunos Municipios de la Región éstos se realizaron desde el día jueves; dicho evento requiere, a mi juicio, una reflexión entre el magisterio queretano; la reflexión un servidor la realiza desde una perspectiva muy personal y tal vez demasiado parcial.

 

Esto tiene que ver con la historia del SNTE Nacional, siempre ligada a su relación estrecha que guarda con el Gobierno, como instancia patronal; así desde la caída de Carlos Jonguitud Barrios como líder vitalicio del SNTE y la llegada de Elba Esther Gordillo Morales a finales de la década de los 80’s del siglo pasado y la caída de ésta hace un par de años, sucesos auspiciados por el Gobierno en turno, de Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto, respectivamente, más que por una real movilización del magisterio nacional. Ahora el SNTE dirigido por Juan Díaz De la Torre ha pasado a ser una figura decorativa en la toma de decisiones en el ámbito educativo, no con esto quiero decir que añoro los tiempos de Jonguitud y su Vanguardia Revolucionaria donde el SNTE era un fuerte pilar que mantenía el sistema político priísta o los tiempos de la Maestra Elba Esther y el nacimiento de su partido, el PANAL, tan pragmático que lo mismo forma alianzas con el PRI que con el PAN; la historia sería larga, el espacio sería insuficiente para narrar acontecimientos que poco a poco han ido debilitando a la Organización Sindical; la Sección 24 del SNTE, en Querétaro, no está exenta de ese debilitamiento, hoy muchos de sus dirigentes están más preocupados por las candidaturas a los puestos de elección popular que a realmente cumplir con su principal encomienda, el defender los derechos laborales de sus agremiados; hoy la parte sindical está simplemente aniquilada como defensora de los derechos de sus miembros.  La parte oficial le ha destinado una función, que tal vez para muchos no sea nueva, pero que hoy se remarca con mayor énfasis: ser un aparato de control, ser un instrumento que mantenga al gremio dentro de los estándares que la misma parte oficial establece.

¿Por qué inicio mi participación hablando de los Juegos Magisteriales y posteriormente paso a hablar de cuestiones históricas del SNTE?, retomo el evento realizado en días pasados en los Municipios de la Región, e insisto, bajo una apreciación muy personal, para mí estos no son más que eventos distractores, eventos que sólo buscan mostrar a quienes están en el poder o buscan llegar a él, el poder de convocatoria y de control que el SNTE tiene sobre sus agremiados, sólo tratan de mostrar la respuesta que entre los trabajadores de la educación tiene una convocatoria emitida de manera express; es una forma de decirle al Gobierno “mira, esos maestros que hace días se manifestaban en mi contra por la reforma educativa, la evaluación universal y otras cuestiones educativas que les afectan, hoy hacen eco a mi convocatoria y ahí están, jugando y participando en el llamado que la organización les hace”. Tal vez lo anterior suene demasiado duro, pero a mi juicio es la verdad, el magisterio queretano debería anteponer principios de congruencia y dignidad y no hacer eco al llamado que la organización “charra”(como algunos la llaman) les hace para suspender clases y participar en unos Juegos y Eventos Culturales que a leguas se les nota un trasfondo político; si no se quieren ver así, insisto lo expresado es enteramente personal y no refleja el pensar de grupo u organización alguna.

¿Por qué estos comentarios?, porque también se nota una complicidad de la parte oficial, que por un lado exige cumplir con los rasgos de normalidad  mínima y por el otro acepta una convocatoria emitida por la parte sindical que de antemano contradice dichos rasgos de esa normalidad mínima, pero que “a valores entendidos” no es capaz de avalar abiertamente de manera oficial a través de su estructura. Este es el mensaje que se manda “no puedo decirte que tienes autorizado faltar para irte a jugar, pero puedes hacerlo porque no va a pasar nada, no te preocupes si con ello dejas de prestar el servicio que estás obligado a proporcionar, simplemente el Sindicato te avala y yo me hago de la vista gorda”.

Esto es algo común en una organización impedida para cumplir con su función de defensora de los derechos de sus agremiados, no puedo defenderte pero a cambio te ofrezco permiso para que faltes a tu trabajo sea a través de una convocatoria o de una simple comisión sindical.

Parece demasiado contradictorio, en Querétaro el magisterio se encuentra jugando, olvidándose de los efectos de las reformas estructurales avaladas por su Organización Sindical, mientras en el Distrito Federal los maestros de la Sección 22 de Oaxaca se enfrentan a los granaderos y policías federales en su lucha en contra de la reforma educativa.

Así es la vida, como dice Denise Dresser al hablar del término disidente, “el noble título de disidente se gana, no se declara, connata sacrificio y riesgo, más que un simple desacuerdo…”; ser disidente implica un compromiso muy grande, un compromiso que muchos, en las condiciones actuales, no estamos dispuestos a asumir, yo de manera personal me incluyo entre éstos.   Hasta la próxima. Sugerencias y recomendaciones a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Visto 345 veces