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Lunes, 06 Abril 2015 10:14

ALGO SOBRE EDUCACIÓN EDICIÓN 562

Escrito por  Profr. J. Jesús González Mancilla.
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Estamos de vacaciones, diría un compañero “cargando las pilas” para el último trecho del ciclo escolar; regresando, de nuevo a enfrentarse a la triste realidad, que si el plan de mejora, que si el problema pedagógico principal, que si las metas de desempeño y de logro, que si los parámetros e indicadores del perfil docente, que si los acuerdos del centro de educación básica o del consejo técnico escolar, que si el apoyo de padres de familia y de las autoridades; un sinnúmero de factores que solo hacen que el docente se estrese más, sintiéndose señalado por todos, sobre todo de los malos resultados que en muchas instituciones se dan.

 

¿Cuándo entenderá la sociedad y las mismas autoridades que la educación como fenómeno social es multifactorial y sus resultados están determinados por causas que difícilmente sólo el docente puede controlar?, hay aspectos como el disciplinario y el de los valores que si bien se fomentan en la escuela tienen su origen en la familia, en la escuela se puede insistir en cuestiones de comportamiento, de sana convivencia, pero si en la familia se vive en un ambiente de violencia es muy difícil que el alumno reaccione a lo que sus maestros tratan de inculcarle; o como se le puede pedir a un alumno que logre los aprendizajes esperados, aun con una clase planificada, con recursos didácticos apropiados, si ve como en su familia se carece de lo más necesario y está mal alimentado, o en el peor de los casos llega a la escuela sin saber que le espera al regresar a su casa; así la escuela se convierte muchas veces en un agente protector y toma a su cargo funciones que en primera instancia deberían corresponderle a la familia, el docente y sus alumnos se convierten en una gran familia, que no alcanza a ser comprendida por la sociedad y la familia misma del estudiante.

¿Cuándo entenderán las autoridades educativas que el docente muchas veces asume papeles que no deberían corresponderle, sustituyendo a la familia en sus obligaciones?, hay aspectos que difícilmente podrán ser evaluados con un examen de opción múltiple, aspectos que pueden ser olvidados al momento de evaluar al docente y clasificarlo como “no idóneo”; porque se tendría que reconocer la existencia de muchos docentes preocupados no solo por el aspecto cognitivo de sus alumnos sino por el desarrollo de actitudes y valores en una sociedad que da muestras más de antivalores, una sociedad que en segundos destruye lo poco bueno que puede lograrse en la escuela; pero las autoridades en busca de la tan ansiada calidad educativa, pregonada en 1992 con el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, en 2008 con la Alianza para la Calidad Educativa y a partir del 2012 con el Pacto por México y su consecuente Reforma Educativa, aplicada actualmente, sólo ven los bajos resultados en manos del docente, sólo ven al docente como culpable de esos resultados, sin asumir su real responsabilidad en la mala planeación, en la mala aplicación de problemas asistenciales, en el poco seguimiento que se da a las mismas políticas implementadas disque para elevar la calidad educativa, por ahí debería iniciar.

¿Cuándo entenderán los docentes que su profesión aparte de ser poco reconocida social y económicamente debe ser, primeramente, valorada por él mismo?, sí, porque debe ser primero el mismo docente el que crea que su profesión es importante para el desarrollo de la sociedad y particularmente de sus alumnos y sus familias; que lo poco o mucho que un niño o adolescente puede recibir de él, tal vez sea lo poco o mucho que ese niño o adolescente va a recibir en su vida como formación; que la profesión docente es una “carrera de vida” que requiere una preparación y capacitación constante, no porque lo exijan las autoridades, sino porque así lo requieren sus alumnos, que el compromiso que implícitamente se contrae con sus alumnos lo obliga a prepararse cada día más, a ser cumplido, si se quiere que un alumno sea disciplinado, el docente debe ser disciplinado, si se quiere que el alumno sea puntual, el docente debe ser puntual, si se quiere que el alumno sea organizado, el docente debe ser organizado; si se quiere que el alumno conviva de manera sana en la escuela y en la calle, el docente debe procurar esa convivencia sana dentro y fuera de la escuela.  Tal vez al hacerlo, nadie lo va a reconocer, la satisfacción será muy personal, pero finalmente satisfacción.

Pero bueno, hay que seguir disfrutando de estas vacaciones. Hasta la próxima. Comentarios y sugerencias a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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