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Lunes, 20 Abril 2015 13:08

DE MUJER A MUJER 564

Escrito por  Redacción
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Oración insensata... como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejare ni te desampararé.

A veces mis oraciones me dan vergüenza, con mucha frecuencia, me oigo decir frases conocidas que se asemejan más a rellenos sin sentido que a una interacción íntima y significativa. Una frase que me hace enojar y que me parece que puede ofender a Dios es “Señor quédate conmigo”. En las Escrituras, El ya prometió que nunca nos abandonara.

 

Dios le prometió eso a Josué justo antes de que guiará a los israelitas para entrar en la tierra prometida (Josué 1:5). Posteriormente, el autor de hebreos reclamo esta promesa para todos los creyentes:... No te desampararé, ni te dejare. En ambos casos el contexto indica que la presencia de Dios tiene que ver con darnos el poder para hacer su voluntad y no la nuestra, ya que esta última es, por lo general, la que tengo en mente en mis oraciones.

Quizá una mejor plegaria sería algo así: “Señor gracias por tu Espíritu que mora en mi, que está dispuesto a dirigirme  por el camino que tu quieres que vaya y que puedo hacerlo. Que yo no te lleve donde tú no desees ir. Que no te reclute para hacer mi voluntad, sino que me someta humildemente a ti para hacer la tuya”.

Cuando hagamos la voluntad de Dios. El estará con nosotros aunque no se lo pidamos. Si no estamos cumpliéndola, debemos pedirle perdón,  cambiar de dirección y seguirlo.

Que no seamos inconsciente al orar, sino consientes de la voluntad de Dios.

Si aún no tienes un lugar donde congregarte te invitamos a que asistas a la Iglesia. Cristiana en Jalpan los domingos de Alabanza y Adoración a partir de las 11:00 de la mañana ¡ No faltes!.

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