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Fri10202017

 

  

Quirambal zona arqueológica olvidada

07 Agosto 2017 - 

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*Evidente saqueo en los cuisillos, por personas que desconocen la riqueza arqueológica y además por quienes buscan encontrar tesoros.

*Las piedras hoy son parte de cercas.

*Zonas abandonadas, cubiertas por la maleza.

 

Quirambal, Pinal de Amoles , Qro.- Agosto 2017.-   La  Sierra Gorda Queretana, cuenta con innumerables sitios donde se pueden localizar importantes áreas de asentamientos prehispánicos, en ellos se pueden admirar conjuntos de basamentos rituales, construcciones habitacionales y juegos de pelota, formados con las crestas de los inmensos cerros. Ejemplo de ello, las ruinas de Quirambal, ubicadas en la  “Mesa de Llanos de San Juan” en el municipio de Pinal de Amoles, “Ruinas” olvidadas y saqueadas”, así como de comunidades cercanas, Ruinas de San Antonio, Epazotes Grandes, de Tonatico y las de  Derramadero de Juárez.

Zonas completamente abandonadas, cubiertas por la maleza. La misma población e incluso ejidatarios, no las están protegiendo, quizá por el desconocimiento o por la necesidad, ya que encima del cerro siembran maíz y frijol utilizando yuntas, lo cual daña el lugar, además de que los pobladores están utilizando la piedra para construir  cercas en sus predios, alterando el entorno arqueológico.

El desinterés y la ausencia de organismos en verdad preocupados por preservar los vestigios arqueológicos, ha contribuido a que muchos de los sitios hayan sido saqueados por  propios y extraños.

Llegamos a esta comunidad y empezamos el ascenso, una cuesta difícil, hay que hacer una media docena de paradas antes de poder llegar a los Llanos de San Juan como los lugareños conocen a este lugar, uno de los más conservados al paso del tiempo, pues en medio de la maleza y a pesar de la destrucción son visibles los basamentos, los edificios, los campos de juego de pelota, ubicado en uno de los puntos más altos el lugar servía como de punto de observación.

Al recorrer estas ruinas olvidadas las preguntas surgen, de dónde trajeron las piedras para formar las grandes construcciones, cómo le hicieron para acarrearlos, quiénes ocuparon el lugar, cuando tuvo la ciudad su mayor esplendor. Aún faltan estudios para conocer mayores detalles sobre este sitio y muchos otros que hay en la región.    

Los cuisillos evidencian la mano reciente del hombre, los han destruido buscando encontrar tesoros, las piedras de los edificios hoy son parte de las cercas en las inmediaciones.

Pobladores  argumentan que en estos vestigios, simples “piedras” que se observan a simple vista, pueden hacer posibles cambios  favorables para la sociedad actual. Y existe esa preocupación por preservar y rescatar, pero dicen, se necesita del apoyo e interés del gobierno.

Cabe resaltar que  la mayoría de las “ruinas” como coloquialmente se les conoce,  situadas en la zona norte del estado,  se destruyen para levantar complejos habitacionales, muros  e inclusive para ser utilizada en caminos.

 En la Sierra se cuenta con gran riqueza arqueológica, de ahí que no se entienda la falta de interés de las autoridades competentes como bien es el caso del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Lo alejado de los centros de civilización ha hecho que esta zona arqueológica sea de los más conservados hasta ahora y es un reto para las autoridades de todos los niveles conservarlas y aprovecharlas como sitios que puedan ser visitados y que dejen una derrama económica para los habitantes de la zona.